Por un golpe, de tanto abrir y cerrar o, al contrario, por tenerlo siempre abierto, las bisagras se endurecen. Al forzarlas acaban partiéndose y arrastran la tapa y el marco de la pantalla.
La solución depende del portátil y del daño, y de si está rota la parte de arriba o la de abajo. Por eso es mejor traerlo y que lo valoremos.
Una reparación artesanal
En muchos casos evitamos cambiar la tapa soldando unos tornillos pasantes que sujetan la bisagra y permiten abrir y cerrar con normalidad. Los tornillos se ven por fuera, así que si te importa mucho la estética habrá que cambiar las piezas; si prefieres ahorrar, es una solución duradera.
No lo dejes pasar: por la bisagra pasan los cables de la pantalla y, si quedan sueltos, acabarán estropeándola también. Abre y cierra siempre desde el centro de la tapa.
¿Dudas? Mándanos una foto por WhatsApp y te orientamos.
