Si notas que el ventilador se enciende cada dos por tres o el portátil quema, sobre todo en verano, lo más probable es que necesite una limpieza interna.
El polvo se acumula y la suciedad se pega al ventilador y al disipador, así que el equipo necesita refrigerarse más a menudo. Si la temperatura sube mucho, el portátil se apaga: es una protección para no dañar la placa base.
Qué hacemos en el taller
Desmontamos el equipo al completo, limpiamos ventilador y disipador, y comprobamos que la temperatura baja incluso con la CPU trabajando al máximo. Lo ideal es hacer esta limpieza cada dos años.
Hábitos que ayudan
- No lo uses sobre las piernas, el sofá o la cama: le transmites calor y tapas las rejillas.
- En verano, o si lo usas muchas horas para jugar, editar vídeo o diseño, usa una base refrigeradora.
Un portátil que trabaja siempre caliente puede acabar dañando el chip gráfico. Es reparable, pero deja secuelas.
